Por el camino de la enseñanza


En muchos momentos de la vida podemos llegar a pensar que la vida de un profesor no tiene relevancia alguna con respecto a su vida personal ni mucho menos la conexión que se puede llegar a establecer con sus estudiantes. Por esta razón el profesor Luciano Aníbal López Torres, nos contó su historia.


Nunca me habían preguntado eso....pero digamos que mis padres estuvieron comprometidos con un sector de resistencia social, donde libraron luchas muy comprometidas contra ciertas políticas estatales que perjudicaban a ciertos grupos, entonces mis padres tomaron la decisión de unirse a estos movimientos y empezaron a unirse a varias luchas de resistencia, posteriormente yo nazco... ellos siguen en ese cuento hasta que en los años 90 pasa un acontecimiento en Colombia que fue el surgimiento de la constitución y mis padres deciden integrarse a la vida civil, a partir de ello comienzo una vida normal, estudié en colegios distritales, porque mis padres siempre me han dicho y piensan que la educación pública siempre será la mejor opción y es la mejor.

Conozco la fotografía a los 12 años, gracias a mi padre y a mi abuelo, ya que a pesar de que no hacían fotografía tenían varias cámaras por ahí y las podía usar, tuve una niñez muy sencilla, me echaron de 3 colegios, por situaciones colaterales, siempre fui un estudiante destacado, cosa que me ayudó a que no me echarán de otros colegios, después de joven me gusto la música y estuve comprometido con un grupo de música en el año 2002-2003 que no recuerdo el nombre, pero era de Jazz / Rock.


“Yo siempre he pensado que un estudiante no debe esperar a graduarse para hacer sus prácticas o ejercer su profesión, pienso que desde el primer día que entras a la universidad deben identificarse con su profesión, entonces yo soy artista y como soy artista voy a vivir del arte, pienso que la mejor manera de hacerlo es dar un poco más de su tiempo libre, son como sacrificios que estas generaciones no quieren asumir, que por encima de tu vida profesional este tu vida profesional, si quieres brillar tienes que sacrificar cosas a nivel personal para poderlo lograr”.

En ese mismo año comienzo mis estudios en la Distrital al mismo tiempo que estudiaba trabajé un tiempo como ilustrador, hace dos años lo deje a un lado y me he enfocado más en la parte fotográfica. Mi padre inicialmente no estuvo de acuerdo de que estudiara Artes, porque él considera que ese tipo de carreras como la comunicación, diseño, publicidad son contemplativas mientras que mi madre siempre me había visto y dicho que yo estaba destinado hacer lo soy en la actualidad.
Tiempo después mi padre entendió y se dio cuenta que todo necesita una parte académica, ya que él es un pre académico de respeto, y se dio cuenta que habían capacidades y facultades en el campo del arte.
Mi vida universitaria, fue muy normal pero me vincule con ellos en la creación de productos académicos, yo materializaba los productos intelectuales de los maestros, trabaje como asistente de tres grandes artistas, antes de entrar a la universidad trabajé como asistente de con Antonio Roda, quien fue un grabador muy importante en Colombia, después trabajé con Humberto Yan Grande, grabador italiano muy famoso en los años 60 70, fue la persona que trajo la técnica a la Universidad Nacional, luego trabajé como asistente de Ferney Shambo otro artista de mucho renombre a nivel local.
Tuve la oportunidad de presentarme a muchos concursos y convocatorias a nivel estudiante, teniendo la fortuna de pasar en estos concursos, cuando tenía 22 años una de mis piezas estuvo permanentemente en Quinagua un museo de Japón con la ayuda de Ferney Shambo, me facilitó entrar a un concurso esta es una de las distinciones más grandes que he logrado con mi trabajo, decidí enviar la pieza, era comer un mes o enviar la pieza, yo en ese tiempo ya vivía solo y decidí enviarla y tuve la fortuna de quedar seleccionado como pieza permanentemente del museo, esto es una cosa muy difícil de lograr cuando tienes 22 años, particularmente porque uno como joven está más dedicado como a vivir la vida adolescente que a la vida académica, pero digamos que por las situaciones de vida que me acontecen yo solamente tenía la opción de ser dedicado y muy juicios con los estudios, para asegurarme un futuro, fue una apuesta ideológica, política en todo sentido, no había opción o eres el mejor o te vas a estancar y decidí jugármela por ese lado.
Me gustaba mucho la rumba, casi siempre todos los días me iba de rumba pero aun así yo era el que cumplía con todo y mis trabajos eran los que siempre se resaltaba en las clases y me dedique a ser un hombre de universidad porque durante 3 años me dedique al grabado y muchos de mis compañeros reconocían mis habilidades en el grabado.
Desde los 19 años trabaje en la feria del libro como dibujante, lo abandoné hace 4 años porque ya el pabellón cambio mucho y me pareció que ya se volvió una feria de la cosita como un mercado de pulgas, y se perdió la esencia que un señor que se llama Orlando López y Pablo Granados trataban de mantener era que se “Vendieran productos, producidos por colombianos” entonces muchos nos dimos cuenta de que el mercado se había muerto gracias a que entro otra administración y dejo entrar ilustraciones extranjeras y decidimos migrar a otras situaciones de vida, porque ese espacio ya estaba reducido y se habían acabado por la presión de estas editoriales, después trabajé como ilustrados para revistas, como Semana, El Tiempo cuando estaba estudiando;
“Yo siempre he pensado que un estudiante no debe esperar a graduarse para hacer sus prácticas o ejercer su profesión, pienso que desde el primer día que entras a la universidad deben identificarse con su profesión, entonces yo soy artista y como soy artista voy a vivir del arte, pienso que la mejor manera de hacerlo es dar un poco más de su tiempo libre, son como sacrificios que estas generaciones no quieren asumir, que por encima de tu vida profesional este tu vida profesional, si quieres brillar tienes que sacrificar cosas a nivel personal para poderlo lograr”.
En octavo semestre inicie dando clases en un instituto Coruniversitec trabaje un año con ellos pero no me pagaron tres meses así que renuncie, estuve en la Fundación San Mateo, La Tadeo, La Piloto, Javeriana, El Externado, La Central y ahora estoy en la Fundación Universitaria de Los Libertadores, desde el 2011, como profesor de tiempo completo. “Pienso que al docente se le exige pero no se le reconoce con poder cumplir con dichas exigencias” por esta razón decidí ser de tiempo completo para tener una estabilidad económica y mejorar mis conocimientos para cumplir con las exigencias. Ser docente es algo que yo no considere jamás pero por cosas del destino se dieron las cosas y aquí estoy, “No me considero un profesor más bien pienso que soy una persona diferente que viene a contarle experiencias a las personas”.
Los profesores solo te muestran la punta del iceberg, pero debajo hay un poco de cosas por descubrir, que le toca a los estudiantes profundizar y ver cómo lo visualizan. A un estudiante hay que seducirlo, hay que saber cómo hablar con ellos para que conecten con uno, como hay otras personas que no conectan y no les interesa ir más allá de lo que uno les muestra, me gusta trabajar más con los estudiantes de primero, porque es el momento perfecto para que yo participe en sus vidas, ya que son personas sin ningún tipo de vicios, que no han aprendido mañas y creo que se han logrado cambios como en que se interesen más por tomar buenas fotos sino como individuos, para que observen cosas de la sociedad como individuos e incluso ya hay chicos que trabajan temas más complejos como la sexualidad, la homosexualidad, saber qué prácticas se esconden detrás de los deporte extremos, temas que muestran lo que está detrás de ellos.
La muerte nos marca a todos, por ejemplo ver cómo mataban a dos de mis amigos fue algo impactante, Alex era un bailarín de salsa increíble pero lastimosamente murió por culpa de un borracho y Oscar Bordillo que después de que se graduara murió. También lo que pasa en el país es muy triste, como la polarización del país, el paro camionero, las realidades de las comunidades que nadie le presta atención, también una puesta con la fotografía que hago es evidenciar los problemas, “Yo no puedo cambiar el mundo con una fotografía, pero sí le puedo mostrar al mundo que es lo que está pasando y que los estudiantes sean más humanos”.
Mi colectivo de fotografía lleva dos años hemos publicado ya dos trabajos uno de ellos fue lanzado en la feria del libro, gracias a la universidad que nos brindó todo el apoyo, es un trabajo que no tiene lucro, pero nuestra puesta es lograr que estos espacios reconozcan a la fotografía como un instrumento y una forma de vida.
El tipo de fotografía que hago es documental, “Esto yo no lo veo como un proyecto simple, sino como un proyecto de vida, vivo a través de la fotografía, vivo por la fotografía y gracias a la fotografía tengo vida”. Ahora estamos ambicionado un nuevo proyecto que queremos que sea de largo aliento, tenemos que hacer muchos viajes para poderlo lograr, pero cada trabajo debe ser radicalmente diferente al anterior.
La motivación de hacer esto es más por la parte sentimental, que las personas reconozcan tu trabajo y lo alaben es muy gratificante. Pienso que las nuevas generaciones son mejores, porque tiene más acceso a la información, tienen más habilidades para controlar la información, tienen gustos selectos para consumir información, son generaciones que necesitan una confrontación más fuerte con el país que les tocó vivir para que no sean ajenos a la realidad del mismo. Son más sociables y críticos de una manera más fuerte y concreta.
La fotografía se encuentra caminando, hay que enamorarse de .lo que uno hace, pero como en el amor sentimental hay malos momentos pero eso no significa que uno se debe estancar y comprometerse y disciplina es muy importante para hacer las cosas, la fotografía no solo es presionar un botón es más que eso, es uno forma de ver y visualizar el mundo. Y tener postura crítica de lo que se observa, gracias a esto se obtiene un análisis diferente y unas fotografías más complejas. “Estudiar es una apuesta política muy importante”

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